{"id":180,"date":"2026-08-01T06:36:07","date_gmt":"2026-08-01T06:36:07","guid":{"rendered":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/?p=180"},"modified":"2026-08-01T06:36:07","modified_gmt":"2026-08-01T06:36:07","slug":"mas-alla-de-uribe-como-el-ultraderechismo-colombiano-se-vuelve-contra-su-propio-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/mas-alla-de-uribe-como-el-ultraderechismo-colombiano-se-vuelve-contra-su-propio-padre\/","title":{"rendered":"M\u00e1s all\u00e1 de Uribe: c\u00f3mo el ultraderechismo colombiano se vuelve contra su propio padre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n: la fractura de una hegemon\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"474\" height=\"471\" src=\"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/imagen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-181\" srcset=\"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/imagen.png 474w, https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/imagen-300x298.png 300w, https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/imagen-150x150.png 150w, https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/imagen-120x120.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia atraviesa un cisma pol\u00edtico que trasciende el pulso entre el gobierno de Gustavo Petro y la oposici\u00f3n tradicional. La derecha colombiana, lejos de ser un bloque monol\u00edtico, se encuentra en plena guerra intestina. Durante dos d\u00e9cadas, el uribismo\u2014el movimiento forjado alrededor de la figura de \u00c1lvaro Uribe y su partido, el Centro Democr\u00e1tico\u2014fue la fuerza hegem\u00f3nica que monopoliz\u00f3 el discurso de la seguridad y el libre mercado. Sin embargo, en el \u00faltimo a\u00f1o, una corriente m\u00e1s radical, encarnada en la figura del abogado y exparlamentario Miguel de la Espriella, est\u00e1 ejecutando una marginaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la derecha tradicional. Este n\u00facleo duro considera que el uribismo ha fracasado, que se ha &#8220;institucionalizado&#8221; y que ha traicionado la lucha contra el socialismo del siglo XXI. La pregunta clave es: \u00bfpor qu\u00e9 un sector ultra est\u00e1 desbancando a Uribe en su propio terreno? La respuesta radica en la profundizaci\u00f3n del odio pol\u00edtico, la frustraci\u00f3n popular ante la inseguridad, y la habilidad del extremismo para monopolizar el lenguaje de la &#8220;salvaci\u00f3n nacional&#8221; en una era de redes sociales y polarizaci\u00f3n absoluta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El perfil del disruptor: Miguel de la Espriella<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender la marginalizaci\u00f3n, hay que analizar al protagonista. De la Espriella, oriundo de C\u00f3rdoba, no es un advenedizo; tiene un largo historial en la derecha dura colombiana. Fue senador del Centro Democr\u00e1tico, donde comparti\u00f3 curul con los fieles seguidores de Uribe, pero se distanci\u00f3 al considerar que el partido se desviaba de sus ra\u00edces radicales. Abandon\u00f3 la colectividad para convertirse en una voz independiente, pero con una altavoz gigante: las redes sociales y una presencia medi\u00e1tica constante en canales de YouTube y X (antes Twitter). Su discurso es apocal\u00edptico y maniqueo: el gobierno de Petro es una &#8220;dictadura comunista&#8221;, el Estado colombiano est\u00e1 colapsado y solo una &#8220;refundaci\u00f3n pol\u00edtica&#8221; basada en la fuerza militar y la exclusi\u00f3n total del adversario puede salvar la naci\u00f3n. Mientras el uribismo hist\u00f3rico habla de mantener el orden constitucional (aunque sea beligerante), De la Espriella va m\u00e1s all\u00e1: propone una &#8220;depuraci\u00f3n ideol\u00f3gica&#8221;, la suspensi\u00f3n de garant\u00edas para la izquierda y una estigmatizaci\u00f3n violenta del disidente, llegando a revivir conceptos como el &#8220;enemigo interno&#8221; que recuerdan los momentos m\u00e1s oscuros de la historia del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El &#8220;fracaso&#8221; percibido del uribismo como combustible<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La principal munici\u00f3n de De la Espriella es la supuesta inoperancia del uribismo para detener a Petro. Durante los dos \u00faltimos a\u00f1os, el Centro Democr\u00e1tico ha sido el principal muro de contenci\u00f3n en el Congreso, pero con resultados limitados. Las reformas de Petro, aunque debilitadas, han avanzado. La popularidad de Uribe est\u00e1 en m\u00ednimos hist\u00f3ricos, y el expresidente se ha visto asediado por procesos judiciales, lo que le ha restado capacidad de movilizaci\u00f3n callejera. De la Espriella capitaliza directamente esta frustraci\u00f3n del electorado tradicional. Argumenta, con ret\u00f3rica incendiaria, que Uribe &#8220;entreg\u00f3 el pa\u00eds a los violentos&#8221;, que su partido se ha &#8220;aburguesado&#8221; y que se ha doblegado ante la presi\u00f3n internacional (EE.UU. y la Uni\u00f3n Europea) para tolerar al chavismo colombiano. Para el ultra, el uribismo no es el enemigo, sino un obst\u00e1culo dentro de la derecha. Es un &#8220;traidor a la causa&#8221; porque a\u00fan cree en la institucionalidad, en la negociaci\u00f3n y en el respeto a las reglas del juego democr\u00e1tico, elementos que el sector extremista considera signos de debilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La captura de las bases: el discurso de la &#8220;mano dura&#8221; y el miedo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este discurso ha calado en una base social profundamente afectada por el incremento de la violencia y la percepci\u00f3n de caos. En regiones como Antioquia, el Valle del Cauca o el Meta, la narrativa de la &#8220;seguridad democr\u00e1tica&#8221; que consagr\u00f3 a Uribe entre 2002 y 2010 se ha erosionado. Las nuevas generaciones no vivieron esa \u00e9poca o la recuerdan con nostalgia, pero ven que hoy los disidentes de las FARC, el ELN y las bandas narco expanden su control territorial. De la Espriella ofrece una soluci\u00f3n brutal y sencilla: declarar estados de conmoci\u00f3n interior permanentes, militarizar las ciudades y ejecutar &#8220;operaciones de limpieza&#8221; contra todo aquel que sea catalogado como c\u00f3mplice del r\u00e9gimen. En lugar de pedir al Congreso que bloquee leyes, el ultra incita abiertamente a la desobediencia civil armada o la intervenci\u00f3n militar. Utiliza las redes sociales como un altavoz, generando c\u00e1maras de eco donde sus seguidores\u2014los &#8220;verdaderos patriotas&#8221;\u2014deslegitiman cualquier propuesta de pacto o di\u00e1logo. El uribismo, por miedo a perder votos y por su instinto de supervivencia institucional, se ve abocado a moderar sus discursos, lo que lo hace parecer d\u00e9bil frente a la virulencia de su rival. As\u00ed, el centro de gravedad de la derecha se desplaza: ya no se busca la victoria electoral tradicional, sino la destrucci\u00f3n total del rival pol\u00edtico, y De la Espriella es quien da voz a esa pulsi\u00f3n destructiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La respuesta uribista: a la defensiva y sin norte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta embestida, el uribismo tradicional se encuentra en una situaci\u00f3n inc\u00f3moda. L\u00edderes consolidados como Paloma Valencia o Mar\u00eda Fernanda Cabal intentan erigirse como la resistencia total, pero terminan incurriendo en una paradoja: para contrarrestar a De la Espriella, deben radicalizar a\u00fan m\u00e1s sus posturas, lo que les hace caer en su terreno pantanoso. Uribe mismo, en conferencias y redes, mantiene un discurso de firmeza, pero ya no posee la fuerza de convocatoria masiva para llenar estadios como anta\u00f1o. Su imagen est\u00e1 asociada a los esc\u00e1ndalos judiciales (los procesos de falsos positivos, las &#8216;chuzadas&#8217; del DAS), lo que De la Espriella utiliza sin reparos, no para criticarlo \u00e9ticamente, sino para socavar su autoridad moral: &#8220;Uribe no puede hablar de lucha contra la impunidad porque \u00e9l es un procesado&#8221;. Esta estrategia de &#8220;mutuo canibalismo&#8221; ha debilitado al partido, que ve c\u00f3mo su base se fractura. La marginaci\u00f3n no se manifiesta necesariamente en una p\u00e9rdida de esca\u00f1os (aunque en las \u00faltimas elecciones regionales perdieron varias capitales), sino en la p\u00e9rdida de autoridad simb\u00f3lica. De la Espriella ya no es el loco marginal; es el nuevo h\u00e9roe de las clases medias radicalizadas, y su discurso domina la conversaci\u00f3n digital, donde hoy se teje el poder pol\u00edtico real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Implicaciones para la democracia colombiana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta erosi\u00f3n de la derecha tradicional hacia el extremismo no es un hecho aislado, sino el s\u00edntoma de un fen\u00f3meno global: la multiplicaci\u00f3n de ultraderechas que no creen en los contrapesos democr\u00e1ticos. Si bien el uribismo fue autoritario en sus m\u00e9todos de seguridad, nunca desafi\u00f3 abiertamente la institucionalidad como lo hace De la Espriella, que coquetea con la idea del &#8220;golpe de estado preventivo&#8221; si Petro intenta perpetuarse. La marginaci\u00f3n de Uribe permite que el discurso ultra se normalice, generando un clima de hostilidad donde la violencia pol\u00edtica\u2014incluida la parapol\u00edtica\u2014puede reaparecer con mayor naturalidad. La defensa a ultranza de la &#8220;libertad de expresi\u00f3n&#8221; se convierte en la bandera para difundir discursos de odio contra los l\u00edderes sociales, la prensa cr\u00edtica o los opositores. Las consecuencias ya se vislumbran en las calles: enfrentamientos entre simpatizantes de ambas facciones, amenazas contra funcionarios del gobierno y una crispaci\u00f3n social que dificulta a\u00fan m\u00e1s la b\u00fasqueda de acuerdos m\u00ednimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n: el mono creado por Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, la marginaci\u00f3n que sufre la derecha de Uribe a manos de De la Espriella es la consecuencia l\u00f3gica de una polarizaci\u00f3n llevada al extremo. Uribe abri\u00f3 la puerta a un discurso de exclusi\u00f3n y odio para combatir a la guerrilla; ahora, esa misma energ\u00eda es utilizada contra su propio legado. De la Espriella encarna la victoria de la pulsi\u00f3n radicalizada sobre la pragm\u00e1tica pol\u00edtica instrumental. Representa a una base que ya no quiere elecciones controladas, sino una cruzada. Mientras el uribismo intenta salvar los muebles de la democracia representativa, la ultraderecha se posiciona como la \u00fanica alternativa que promete arrasar con todo, incluyendo al mism\u00edsimo \u00c1lvaro Uribe. Si esta tendencia persiste, Colombia podr\u00eda ver un escenario donde el centro derecha desaparece, entregando el tablero pol\u00edtico a un choque frontal entre el petrismo y un nuevo fascismo criollo, un escenario que solo alimentar\u00e1 la espiral de violencia que el pa\u00eds ha intentado superar durante d\u00e9cadas. El uribismo, que alguna vez se consider\u00f3 la muralla contra el comunismo, deber\u00e1 decidir si renuncia a sus principios de legalidad para sobrevivir, o si se disuelve lentamente bajo la sombra imparable de sus propios halcones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Generado por Deepseek v4 flash low 20260731<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n: la fractura de una hegemon\u00eda Colombia atraviesa un cisma pol\u00edtico que trasciende el pulso entre el gobierno de Gustavo Petro y la oposici\u00f3n tradicional&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,18,19],"tags":[83,130],"class_list":["post-180","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-colombia","category-politica","category-ultraderecha","tag-de-la-espriella","tag-uribe"],"views":6,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=180"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":182,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions\/182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}