{"id":183,"date":"2026-08-01T07:00:14","date_gmt":"2026-08-01T07:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/?p=183"},"modified":"2026-08-01T07:00:15","modified_gmt":"2026-08-01T07:00:15","slug":"la-viruela-llego-a-america-con-los-europeos-dos-momias-chilenas-guardaban-la-prueba-genetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/la-viruela-llego-a-america-con-los-europeos-dos-momias-chilenas-guardaban-la-prueba-genetica\/","title":{"rendered":"La viruela lleg\u00f3 a Am\u00e9rica con los europeos: dos momias chilenas guardaban la prueba gen\u00e9tica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un estudio publicado en <em>Science<\/em> recupera por primera vez ADN del virus de la viruela en restos humanos ind\u00edgenas del actual Chile y aporta la evidencia molecular directa de que el pat\u00f3geno cruz\u00f3 el Atl\u00e1ntico con la colonizaci\u00f3n, hace m\u00e1s de cinco siglos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"175\" height=\"106\" src=\"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/imagen-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-184\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante casi quinientos a\u00f1os, la historia del mayor desastre demogr\u00e1fico documentado se sostuvo sobre cr\u00f3nicas, cartas de misioneros, registros parroquiales y relatos ind\u00edgenas transcritos d\u00e9cadas despu\u00e9s de los hechos. Sab\u00edamos que &#8220;las viruelas&#8221; hab\u00edan arrasado poblaciones enteras del Caribe, Mesoam\u00e9rica y los Andes; lo sab\u00edamos porque alguien lo escribi\u00f3. Ahora, por primera vez, lo sabemos porque el propio virus lo ha dejado escrito en su genoma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un equipo internacional de paleogenetistas y arque\u00f3logos ha logrado recuperar ADN del virus <em>Variola<\/em>, agente de la viruela, en los tejidos de dos momias ind\u00edgenas procedentes de Chile, y ha reconstruido informaci\u00f3n gen\u00f3mica suficiente para situar esas cepas dentro de la diversidad viral del Viejo Mundo. La conclusi\u00f3n, publicada en la revista <em>Science<\/em>, es tan sencilla de enunciar como dif\u00edcil de haber demostrado hasta hoy: la viruela no exist\u00eda en Am\u00e9rica antes de 1492 y lleg\u00f3 al continente con los europeos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un vac\u00edo que la ciencia no hab\u00eda podido llenar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede sorprender que hiciera falta una demostraci\u00f3n. Pero la historia epidemiol\u00f3gica de la conquista ha estado sembrada de incertidumbres. Las cr\u00f3nicas coloniales describ\u00edan &#8220;pestilencias&#8221;, &#8220;granos&#8221;, &#8220;sarampi\u00f3n&#8221; o &#8220;tabardillo&#8221; con un vocabulario m\u00e9dico que no distingue con precisi\u00f3n entre enfermedades muy distintas. Trabajos recientes han mostrado que algunas de las grandes mortandades atribuidas tradicionalmente a la viruela pudieron tener otros culpables: el an\u00e1lisis de dientes de v\u00edctimas del <em>cocoliztli<\/em> de 1545 en Oaxaca (M\u00e9xico) identific\u00f3, por ejemplo, ADN de <em>Salmonella enterica<\/em> Paratyphi C, causante de fiebre ent\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esa ambig\u00fcedad documental se sumaba una hip\u00f3tesis minoritaria pero persistente: la de que alguna forma de ortopoxvirus pudiera haber circulado ya en poblaciones americanas precolombinas. Sin muestras biol\u00f3gicas, el debate no pod\u00eda cerrarse. Y las muestras eran justamente el problema: el virus de la viruela infecta piel, mucosas y \u00f3rganos internos, tejidos que se descomponen con rapidez y que, a diferencia de la peste o la tuberculosis, no dejan rastro en dientes ni huesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed la importancia del contexto chileno. El norte de Chile \u2014el desierto de Atacama y las quebradas costeras\u2014 es uno de los mejores laboratorios naturales de conservaci\u00f3n del planeta. La aridez extrema, la salinidad y las condiciones de enterramiento han producido momificaciones espont\u00e1neas de una calidad excepcional, con piel, cabello y v\u00edsceras preservados durante siglos o milenios. Es en ese tipo de materiales, y no en un esqueleto, donde un virus d\u00e9rmico puede sobrevivir en forma de fragmentos de ADN.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo se caza un virus de quinientos a\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El procedimiento es hoy relativamente estandarizado, aunque sigue siendo delicado. Los investigadores toman micromuestras de tejido en salas blancas, extraen el ADN total \u2014una sopa en la que el material humano y el ambiental dominan de forma abrumadora\u2014 y aplican t\u00e9cnicas de <em>captura por hibridaci\u00f3n<\/em>: sondas moleculares dise\u00f1adas a partir de genomas conocidos de <em>Variola<\/em> que &#8220;pescan&#8221; selectivamente las secuencias virales presentes en cantidades \u00ednfimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s viene la parte m\u00e1s importante: verificar que lo pescado es aut\u00e9ntico. El ADN antiguo presenta un patr\u00f3n de degradaci\u00f3n caracter\u00edstico \u2014fragmentos muy cortos y desaminaci\u00f3n de citosinas en los extremos\u2014 que funciona como sello de antig\u00fcedad y permite descartar contaminaciones modernas de laboratorio. Solo cuando esas firmas aparecen, y cuando las secuencias no se explican mejor por otros ortopoxvirus emparentados (viruela vacuna, viruela de los camellos, mpox), puede afirmarse que se ha detectado el virus de la viruela en un individuo del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dataci\u00f3n por radiocarbono de los propios restos y el an\u00e1lisis filogen\u00e9tico del material recuperado permiten despu\u00e9s situar el hallazgo en el tiempo y en el \u00e1rbol evolutivo del pat\u00f3geno. Y ah\u00ed es donde el resultado se vuelve hist\u00f3rico: las secuencias chilenas se agrupan con linajes euroasi\u00e1ticos, no con una supuesta rama americana independiente. Es decir, el virus fue importado, no aut\u00f3ctono.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Antecedentes que encajan<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo no llega aislado. En 2016, un equipo recuper\u00f3 un genoma casi completo de <em>Variola<\/em> en la momia de un ni\u00f1o enterrado en una cripta de Vilna (Lituania) en el siglo XVII. En 2020, otro trabajo publicado tambi\u00e9n en <em>Science<\/em> identific\u00f3 variola en restos vikingos del norte de Europa fechados en torno al a\u00f1o 600-1050 d. C., adelantando en un milenio la presencia confirmada del virus en el continente europeo. Con esas piezas sobre la mesa, faltaba precisamente la del otro lado del oc\u00e9ano: la prueba de que ese linaje euroasi\u00e1tico hab\u00eda desembarcado en Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fuentes escritas ya trazaban el itinerario. La primera epidemia inequ\u00edvoca de viruela en el Nuevo Mundo estall\u00f3 en La Espa\u00f1ola a finales de 1518. En 1520 alcanz\u00f3 la costa mexicana con la expedici\u00f3n de P\u00e1nfilo de Narv\u00e1ez y se abati\u00f3 sobre Tenochtitlan durante el asedio de Cort\u00e9s. Desde all\u00ed y desde el istmo, la enfermedad viaj\u00f3 por rutas de comercio ind\u00edgenas m\u00e1s r\u00e1pido que los propios conquistadores: hacia 1524-1527 una gran mortandad recorri\u00f3 los Andes y, seg\u00fan las cr\u00f3nicas, se llev\u00f3 por delante al Inca Huayna C\u00e1pac y a su heredero, desencadenando la guerra civil entre Hu\u00e1scar y Atahualpa que Francisco Pizarro encontr\u00f3 en curso al llegar en 1532.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 significa (y qu\u00e9 no)<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene precisar el alcance. El estudio confirma el origen europeo del virus, pero no convierte a la viruela en la \u00fanica causa del colapso demogr\u00e1fico americano, estimado por muchos autores entre el 70 % y el 90 % de la poblaci\u00f3n en el siglo posterior al contacto. Sarampi\u00f3n, gripe, tifus, fiebre ent\u00e9rica y paludismo actuaron en sucesi\u00f3n, sobre poblaciones sin inmunidad previa y, sobre todo, debilitadas por la guerra, el desplazamiento forzoso, la esclavitud, el trabajo en las minas, la ruptura de los sistemas agr\u00edcolas y el hambre. La biolog\u00eda no absuelve a la historia: los virus mataron m\u00e1s y mejor donde la violencia colonial hab\u00eda destruido antes las condiciones de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo tambi\u00e9n tiene un valor metodol\u00f3gico. Demuestra que los archivos biol\u00f3gicos del desierto de Atacama pueden documentar epidemias invisibles para la arqueolog\u00eda \u00f3sea, y abre la puerta a rastrear otros pat\u00f3genos del contacto en colecciones sudamericanas. Ese potencial exige, en paralelo, protocolos \u00e9ticos rigurosos y la participaci\u00f3n de las comunidades descendientes en las decisiones sobre el muestreo destructivo de sus antepasados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, hay una lectura para el presente. La viruela fue declarada erradicada en 1980, el \u00fanico gran triunfo definitivo de la salud p\u00fablica frente a una enfermedad humana. Pero su historia americana recuerda con crudeza lo que ocurre cuando un pat\u00f3geno alcanza una poblaci\u00f3n inmunol\u00f3gicamente virgen y un contexto social ya fracturado. Cinco siglos despu\u00e9s, con los ortopoxvirus emparentados \u2014como el mpox\u2014 dando se\u00f1ales de reemergencia y con la inmunidad poblacional frente a ellos desvanecida tras el fin de la vacunaci\u00f3n, esas dos momias chilenas no son solo un documento del pasado: son una advertencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Generado por Claude Opus 5 high<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio publicado en Science recupera por primera vez ADN del virus de la viruela en restos humanos ind\u00edgenas del actual Chile y aporta la..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,3],"tags":[132,134,133,131],"class_list":["post-183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","category-medicina","tag-america","tag-chile","tag-momias","tag-viruela"],"views":5,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=183"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":185,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183\/revisions\/185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sindy.barzanallana.es\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}