
En las últimas décadas, la seguridad privada ha experimentado un crecimiento explosivo en América Latina, convirtiéndose en un sector económico relevante que emplea a millones de personas y genera ingresos significativos. Según datos actualizados, solo en su faceta formal el sector reúne a más de 3,7 millones de trabajadores en la región, una cifra que representa un incremento superior al 50 % en apenas una década. Este volumen equivale aproximadamente al 15 % del personal de seguridad privada mundial, estimado en más de 25 millones de personas a nivel global.
El artículo académico de Mariano César Bartolomé, publicado en la revista Araucaria (2026) y difundido también en The Conversation, ofrece uno de los diagnósticos más actualizados sobre el tema. Bartolomé, de la Universidad Camilo José Cela (España), señala que estos números superan estimaciones previas de organismos internacionales de la década de 2010 y reflejan una transformación profunda en la provisión de seguridad en la región.
Factores que impulsan el crecimiento
Varios elementos explican este auge. En primer lugar, los procesos de desarme y desmovilización tras los conflictos armados de los años 80 y 90 en Centroamérica y otros países proporcionaron una abundante mano de obra capacitada en el uso de armas. Paralelamente, las reformas neoliberales de las décadas de 1980 y 1990 promovieron la reducción del tamaño del Estado y la transferencia de funciones a actores privados.
El motor principal, sin embargo, ha sido el incremento sostenido de la violencia y la delincuencia organizada, que ha erosionado la confianza ciudadana en las policías públicas. El Informe de Ley y Orden de Gallup de 2023 sitúa a América Latina entre las regiones con menor confianza en las instituciones de seguridad, compartiendo este dudoso honor con el África subsahariana. Esta percepción de inseguridad genera una demanda directa de servicios privados.
Otros informes de mercado confirman la tendencia expansiva. Grand View Research proyecta que el mercado latinoamericano de servicios de seguridad privada alcanzará los 334,2 millones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 9,8 % entre 2025 y 2030. El segmento de sistemas de seguridad integrados (que combina vigilancia física, alarmas, videovigilancia y ciberseguridad) lidera este crecimiento.
Datos por país refuerzan el panorama. Brasil concentra más de 530.000 efectivos formales, México supera el millón y medio, Colombia ronda los 400.000 y Chile presenta ratios especialmente altos de vigilantes privados por habitante (más de 1.300 por cada 100.000 habitantes según estimaciones). En varios países, el número de guardias privados ya duplica o triplica al de policías públicos.
Informalidad, críticas y desafíos
El sector no está exento de problemas estructurales. La Federación Panamericana de Seguridad Privada (FEPAS EP) estima que por cada vigilante formal existen tres clandestinos, lo que multiplica los riesgos de falta de capacitación, competencia desleal y prácticas irregulares. La informalidad afecta la selección de personal, los procedimientos operativos, la supervisión y el cumplimiento de estándares internacionales como los códigos de conducta de la ICOCA o las normas ISO 18788.
Críticos del modelo alertan sobre la “mercantilización” de la seguridad: solo quienes pueden pagar acceden a protección de calidad, mientras se cuestiona si el Estado está cediendo su monopolio legítimo de la fuerza. Sin embargo, los gobiernos latinoamericanos no ven al sector como un competidor, sino como un aliado; son, de hecho, uno de sus principales clientes a través de contratos para vigilancia de instalaciones públicas, eventos y transporte de valores.
Además de la vigilancia física tradicional, el sector abarca blindaje vehicular, alarmas, inteligencia privada, ciberseguridad, entrenamiento canino y hasta negociación de secuestros. Empresas locales conviven con multinacionales estadounidenses y europeas, aunque la mayoría de las firmas pequeñas operan en la informalidad.
Cooperación público-privada y perspectivas futuras
La falta de mecanismos estructurados de cooperación entre empresas privadas y fuerzas públicas limita el impacto positivo del sector. En la mayoría de los casos, la interacción se reduce al intercambio puntual de información. Expertos coinciden en que una mayor formalización, profesionalización y regulación permitiría una colaboración más efectiva que beneficie a toda la ciudadanía.
El sector sigue expandiéndose impulsado por la digitalización, el nearshoring en México y la demanda de soluciones integradas. Proyecciones de mercado indican que países como México podrían duplicar su gasto per cápita en seguridad privada en los próximos años, mientras Brasil y Colombia mantienen volúmenes elevados.
En conclusión, la seguridad privada en América Latina representa tanto una respuesta pragmática a la inseguridad como un reflejo de las limitaciones estatales. Su consolidación como gran negocio plantea interrogantes sobre equidad, regulación y el rol del Estado en la provisión de un bien público fundamental. Abordar la informalidad y fomentar la cooperación público-privada parecen pasos indispensables para que este crecimiento contribuya efectivamente a la seguridad ciudadana en la región.
Fuentes consultadas:
- Bartolomé, M. C. (2026). “Más allá del Estado: el auge de la seguridad privada en América Latina y sus implicancias”. Araucaria. DOI: https://doi.org/10.12795/araucaria.2026.i61.10 (resumen y PDF disponible en https://hdl.handle.net/11441/185003).
- The Conversation (2026). “La seguridad privada crece y se vuelve un gran negocio en América Latina…”. https://theconversation.com/la-seguridad-privada-crece-y-se-vuelve-un-gran-negocio-en-america-latina-por-que-a-que-precio-y-para-quien-291956.
- Grand View Research. Latin America Private Security Services Market Outlook 2030. https://www.grandviewresearch.com/horizon/outlook/private-security-services-market/latin-america.
- Nuevo Poder / análisis basado en datos de Bartolomé (2026). https://www.nuevopoder.cl/mas-alla-del-estado-el-auge-de-la-seguridad-privada-en-america-latina-y-sus-implicancias/.
- Informe Gallup Law and Order 2023 (citado en fuentes primarias).
- Federación Panamericana de Seguridad Privada (FEPAS EP) y reportes de mercado complementarios (Instituto CEFIS, SIE, etc.).




