, ,

La era nuclear de Colombia: Cuando la evidencia vence al dogma verde

En el horizonte de la transición energética colombiana, el Congreso de la República acaba de abrir la puerta a la generación de electricidad de origen nuclear. La Ley de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica, crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN) y establece el marco normativo que permitirá al país construir sus primeros reactores…

En el horizonte de la transición energética colombiana, el Congreso de la República acaba de abrir la puerta a la generación de electricidad de origen nuclear. La Ley de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica, crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN) y establece el marco normativo que permitirá al país construir sus primeros reactores comerciales, con miras a inyectar energía al sistema eléctrico nacional a partir de 2035. Este artículo repasa los antecedentes, los argumentos a favor y en contra, y los desafíos que enfrenta Colombia al incorporar la energía nuclear en su matriz energética.


1. Un país que busca diversificarse

Colombia ha depended durante décadas de la generación hidráulica, que aporta más del 60 % de la electricidad del sistema interconectado nacional. Si bien las hidroeléctricas son una fuente de energía limpia, su operación está a merced de los ciclos climáticos: el fenómeno de El Niño puede reducir drásticamente los caudales y generar racionamientos, como ocurrió en 1992 y, de forma más leve, en 2020‑2021. A esto se suma un crecimiento sostenido de la demanda eléctrica, impulsado por la industrialización, la digitalización y el desarrollo de regiones antes marginadas de la red.

La Ley de Transición Energética (Ley 2099 de 2021) trazó metas ambiciosas: alcanzar un 30 % de capacidad instalada con fuentes no convencionales de energía renovable (eólica, solar, biomasa) para 2030. Sin embargo, estas tecnologías, por su naturaleza intermitente, no garantizan por sí solas la estabilidad de la red. La energía nuclear, con su alta densidad energética y capacidad de operar como basal (generación continua las 24 horas del día), se perfila como el complemento ideal para reducir la dependencia del agua y para cumplir los compromisos de descarbonización asumidos en el Acuerdo de París.


2. Marco normativo: lo que establece la nueva ley

La Ley de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica, aprobada por el Congreso con amplio respaldo y posteriormente firmada por el Ejecutivo, tiene como pilares:

Creación de la ANSN – Una autoridad técnica y reguladora independiente que supervisará la exploración, construcción, operación y desmantelamiento de instalaciones nucleares, así como el control de materiales radiactivos.

Licencias y permisos – Se define un proceso de otorgamiento de licencias en tres etapas: sitio, construcción y operación, cada una sujeta a evaluaciones de impacto ambiental, análisis de seguridad y audiencias públicas.

Gestión de residuos – Se establecen obligaciones para el almacenamiento temporal y la disposición final de desechos radiactivos de alta y baja actividad, con énfasis en la trazabilidad y en la responsabilidad del operador.

Protección radiológica – Se regulan los usos médicos, industriales y de investigación de fuentes radiactivas, garantizando que la exposición de la población y de los trabajadores se mantenga dentro de los límites recomendados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA).

    El Ministerio de Minas y Energía, a través de la Unidad de Planeación Minero‑Energética (UPME), ha anunciado que la ANSN comenzará a operar y que se abrirá una ventanilla para que empresas nacionales e internacionales presenten propuestas de proyectos nucleoeléctricos.


    3. ¿Por qué la energía nuclear es una opción viable?

    a) Baja huella de carbono
    Según la IAEA, la emisión de gases de efecto invernadero por kilovatio‑hora (kWh) generado en una central nuclear es comparable a la de la energía eólica y muy inferior a la de las plantas de gas natural o carbón, oscilando entre 5 y 12 g CO₂‑eq/kWh.

    b) Confiabilidad como basal
    Los reactores de agua ligera (la tecnología más extendida a nivel mundial) pueden funcionar de forma continua durante más del 90 % del año, ofreciendo una estabilidad que las fuentes solares o eólicas no pueden igualar sin almacenamiento masivo.

    c) Seguridad mejorada
    Los diseños de tercera y cuarta generación incorporan sistemas pasivos de refrigeración ycontainment que minimizan el riesgo de liberación de material radiactivo. Los datos históricos así lo confirman: los accidentes con consecuencias letales directas han sido extraordinariamente escasos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto de Estudios de Radiación de las Naciones Unidas estiman que el desastre de Chernóbil causó 31 muertes confirmadas por exposición aguda a la radiación, mientras que en Fukushima, a pesar de la evacuación masiva, no se ha registrado ningún fallecimiento atribuible directamente a la radiación. En contraste, la contaminación atmosférica derivada de la combustión de fósiles causa más de 7 millones de muertes al año a nivel mundial, según la OMS.

    d) Beneficios colaterales
    La operación de reactores permite la producción de isótopos médicos esenciales para el diagnóstico y tratamiento de cáncer, lo que fortalece el sistema de salud pública. Asimismo, la investigación nuclear fomenta el desarrollo de capacidades científicas y tecnológicas en universidades y centros de investigación.


    4. La oposición: mitos, realidades y percepciones

    La energía nuclear ha estado históricamente rodeada de reticencias, sobre todo en los círculos del activismo ambientalista. Varios factores explican esta actitud:

    Herencia de la Guerra Fría. Las imágenes de pruebas nucleares y la tensión geopolítica entre las superpotencias forjaron una percepción de la nuclear como una amenaza existencial.

    Sensacionalismo mediático. Cada accidente, por menor que sea, recibe una cobertura desproporcionada, lo que amplifica el miedo público.

    Confusión entre radiactividad natural y artificial. Muchos ciudadanos desconocen que la radiactividad es un fenómeno presente en el suelo, el agua y hasta en los alimentos que consumimos.

    No obstante, una creciente voz de científicos, ingenieros y ambientalistas pragmaticos señala que la narrativa antinuclear ignora la evidencia empírica. En Europa, países como Francia (donde más del 70 % de la electricidad es nuclear) y Finlandia (que acaba de poner en marcha su quinto reactor) demuestran que la energía nuclear puede operar con altos estándares de seguridad y contribuir a la reducción de emisiones. Encuestas recientes del Latin American Public Opinion Project (LAPOP) muestran que, en Colombia, el apoyo a la nuclear ha aumentado del 32 % en 2019 al 48 % en 2023, sobre todo entre los segmentos más jóvenes y con mayor nivel educativo.


    5. Proyectos en carpeta y alianzas internacionales

    El Gobierno ha identificado tres sitios potenciales para la primera central nuclear:

    SitioDepartamentoCapacidad proyectada (MW)Fase actual
    La LomaCesar1 200Estudios de prefactibilidad
    JuncalCauca1 200Estudios geotécnicos
    PalonegroSantander1 000Evaluación de impacto ambiental

    Las autoridades han manifestado interés en atraer inversión de empresas con experiencia comprobada en reactores de agua ligera, como la francesa EDF, la coreana KHNP, la rusa Rosatom y la estadounidense NuScale (esta última con reactores modulares pequeños, SMR). La cooperación con la IAEA será fundamental para la transferencia de tecnología, la capacitación del personal y la supervisión de los estándares de seguridad.


    6. Retos pendientes

    Gestión de residuos – Colombia carece aún de un plan definitivo para el almacenamiento geológico profundo. La ley exige la creación de un inventario nacional de desechos y la evaluación de opciones de disposición final, pero se necesitan recursos y plazos claros.

    Formación de talento – La construcción y operación de reactores demandan ingenieros nucleares, técnicos de radioprotección y especialistas en gestión de seguridad. Programas de maestría y doctorado ya se han fortalecido en la Universidad Nacional y en el Instituto de Investigación Nuclear (ININ), pero la escala de personal requerida es grande.

    Financiación – Los reactores nucleares son proyectos de alto capital. Se calcula que una central de 1 200 MW puede superar los 6 000 millones de dólares. El Estado explora modelos de asociación público‑privada (APP) y líneas de crédito de organismos multilaterales.

    Aceptación social – Aunque la opinión pública ha evolucionado, persiste la necesidad de campañas de información transparente que aborden tanto los beneficios como los riesgos, involucrando a las comunidades locales en los procesos de consulta previa.


      7. Reflexión final

      La aprobación de la ley nuclear representa un punto de inflexión para Colombia. Por primera vez, el país se dota de un marco legal robusto para acogerse a una tecnología que, a nivel global, ha probado ser una herramienta eficaz en la lucha contra el cambio climático y en la garantía de un suministro eléctrico estable. Como toda empresa de gran envergadura, la nuclear viene acompañada de desafíos técnicos, financieros y sociales que deberán gestionarse con rigor, transparencia y participación ciudadana.

      Lejos de ser un salto al vacío, el camino hacia la energía nuclear en Colombia se sustenta en años de experiencia internacional, en datos que desmienten buena parte de los miedos heredados y en un contexto nacional que demanda mayor diversificación y resiliencia. Si se ejecuta con planificación, supervisión estricta y diálogo abierto, la nuclear podría convertirse en uno de los pilares de la transición energética colombiana, ayudando al país a cumplir sus metas de desarrollo sostenible sin sacrificar la seguridad de las generaciones presentes y futuras.

      About the Author

      Leave a Reply

      Your email address will not be published. Required fields are marked *

      Acerca de la autora

      Sindy Lorena, colombiana de Bogotá.

      BlockSpare — News, Magazine and Blog Addons for (Gutenberg) Block Editor

      Accede a los archivos

      Búsqueda en el histórico